El intendente de Añelo, Fernando Banderet, explicó una polémica que se hizo viral meses atrás cuando dijo "les pido a las familias que no vengan" a buscar trabajo a su localidad por la escasez de infraestructura.
"No es que dijimos 'no vengan', simplemente, que seamos ordenados en la forma en que estamos llegando a la localidad", señaló en una entrevista que concedió a Infobae.
El funcionario ofreció algunos números relativos al crecimiento y al movimiento en el corazón de Vaca Muerta que impactan.
"Añelo es la ciudad del Estado nacional que más creció en los últimos 10 años y es la ciudad que más va a crecer en los próximos 10 años. ¿Qué es lo que le falta a Añelo? ¿Qué le faltó? Le faltó política de Estado abocada a lo que se venía desarrollando con Vaca Muerta. Nuestro gran desafío fue generar ese ordenamiento y generar una planificación de crecimiento ordenada en función de lo que se iba a venir", expresó.
Con respecto al crecimiento, Banderet anticipó que el proceso continuará. “Añelo dentro de cuatro años va a superar los 30.000 habitantes permanentes”, afirmó.
Actualmente, según sus datos, la localidad cuenta con unos 12.000 habitantes permanentes, a los que se suman cerca de 8.000 trabajadores vinculados con la industria que pernoctan en la ciudad bajo distintos diagramas. Además, alrededor de 20.000 vehículos ingresan diariamente a Añelo, generando un movimiento estimado de más de 60.000 personas por día.
“Movilizamos más de 60.000 personas por día con una infraestructura que tenía la ciudad para 4.000 habitantes. Estábamos muy lejos de la realidad de lo que se venía”, graficó.
Banderet indicó que el municipio entregó 687 lotes a vecinos, aunque todavía existe una brecha significativa. “Me faltan 2.500 soluciones habitacionales para poder quedar al día. Entonces, la brecha del Estado es muy amplia con la realidad que tenemos”, sostuvo.
Del pueblo petrolero a una ciudad en expansión
El crecimiento de Añelo también modificó completamente su perfil económico y social. Banderet recordó que durante décadas fue una pequeña localidad de paso, hasta que el desarrollo de Loma La Lata primero y el resto de los yacimientos después aceleraron su transformación.
Hoy, la ciudad comienza a incorporar servicios y actividades que antes no existían. Según el intendente, ya hay nuevas cadenas comerciales, establecimientos gastronómicos, gimnasios, servicios de salud y proyectos hoteleros.
“Hace tres años todo el mundo hablaba de Vaca Muerta. Nadie hablaba de Añelo”, señaló. En su visión, una de las tareas fue posicionar a la localidad como parte central del desarrollo hidrocarburífero.
Infraestructura: el desafío central
El intendente ubicó a la infraestructura como el principal desafío para que la prosperidad generada por Vaca Muerta tenga impacto concreto en la población.
“No teníamos gas. Hablaban todo el mundo de gas y no teníamos gas. No teníamos agua, no teníamos electricidad, no teníamos lote para poder dar a la gente”, recordó.
Según Banderet, la articulación entre el sector público y las empresas permitió avanzar en obras. Mencionó, entre otras, una nueva planta reductora y una línea de gas para abastecer a la localidad, además de obras educativas y viales.
En materia de pavimento, aseguró que Añelo pasó de tener apenas 12 cuadras asfaltadas al inicio de su gestión a contar actualmente con más de 70, mientras proyecta sumar otras 50.
También destacó la construcción de una escuela técnica de 5.000 metros cuadrados, un nuevo jardín de infantes y proyectos para una escuela primaria y otra secundaria.
“El derrame tiene que ser palpable”
Banderet reconoció que el desarrollo de Vaca Muerta genera actividad económica mucho más allá de los yacimientos, incluso en otras provincias argentinas, a través de la provisión de arena, metalmecánica, construcción y otros servicios.
“El derrame ha sido federal”, afirmó. Pero advirtió que la discusión adquiere otra dimensión cuando se analiza lo que sucede en el corazón de la formación.
“Hay que palparlo, hay que sentirlo, hay que ver de qué manera llega”, sostuvo.
Para el intendente, el desafío de los próximos años será lograr que el crecimiento de la industria no solamente genere producción y empleo, sino también infraestructura, vivienda, servicios y mejores condiciones de vida para quienes viven en Añelo. Y para eso, su diagnóstico es contundente: la ciudad necesitó, y todavía necesita, una política de Estado capaz de acompañar el ritmo de Vaca Muerta.
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