El 22 de julio se realizó en Santiago la primera edición del Vaca Muerta Energy Summit Chile. La actividad fue organizada por la Cámara de Empresas Químicas, Petroquímicas y Afines de Neuquén. Del encuentro participaron representantes del Ministerio de Energía de Chile y legisladores de la Comisión de Energía y Minería de la Cámara de Diputados chilena, además de referentes empresariales y sindicales de ambos países.
En el encuentro se debatió la necesidad de consolidar una agenda regional de infraestructura, inversión y cadena de valor para el shale neuquino y la posibilidad de construir un corredor energético entre la Cuenca Neuquina y los puertos del Pacífico.
La lógica del corredor se apoya en una ventaja geográfica concreta: la distancia desde Vaca Muerta hasta los puertos del Biobío es menor que hasta Bahía Blanca, y desde la costa chilena las rutas marítimas hacia China, Japón, Corea del Sur y el sudeste asiático son más directas, evitando en muchos casos el paso por el Estrecho de Magallanes o el Canal de Panamá.
Chile, por su parte, ofrece infraestructura portuaria consolidada, experiencia logística y un ecosistema industrial desarrollado gracias a décadas de actividad minera. “Chile es la puerta de entrada y salida de Vaca Muerta”, sintetizó Diego Werthein, vicepresidente de QPQ.
La Región del Biobío aparece como el nodo central de esta estrategia. Allí ya existe el Gasoducto del Pacífico, que une Neuquén con Chile, y el Oleoducto Trasandino (OTASA), que conecta Puerto Hernández con la refinería de ENAP. El Puerto de Coronel participa en pruebas piloto de corredores bimodales que combinan ferrocarril y camión, y sus terminales de aguas profundas podrían transformarse en plataformas para futuros proyectos de licuefacción de gas.
En Chile, respaldaron la iniciativa. El gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, la definió como "un sueño de más de 30 años" y reconoció que aún faltan inversiones ferroviarias y mejoras viales para completar el esquema.
Desde el sector privado, el gerente general del Grupo CAP, Nicolás Burr, señaló que el puerto vinculado a Huachipato dispone de capacidad ociosa para recibir mayores volúmenes y que el corredor bioceánico forma parte del plan de la compañía para captar carga argentina. "Si calcula la distancia desde Vaca Muerta a Huachipato, es bastante menor que desde Vaca Muerta a Bahía Blanca", afirmó.
Los paneles del encuentro coincidieron en que el crecimiento proyectado de Vaca Muerta exigirá mucho más que nuevos ductos. La expansión requerirá rutas internacionales, pasos fronterizos modernizados, infraestructura ferroviaria, zonas francas, parques industriales y servicios urbanos capaces de acompañar el aumento de actividad y población.
En el plano vial, el proyecto contempla el asfaltado de unos 90 kilómetros entre Andacollo y el paso fronterizo, sobre las rutas provinciales 38, 57 y 6, más mejoras del lado chileno en la Ruta Q-45. En el marco del RIGI, más del 70% de los proyectos presentados corresponden a desarrollos vinculados directa o indirectamente con Vaca Muerta, con una concentración de inversiones en la Cuenca Neuquina que supera los 100.000 millones de dólares. (Redacción Vaca Muerta News, con información de Ámbito).
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