La Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable (H) de la Legislatura de Neuquén aprobó por unanimidad el despacho del proyecto que declara de interés legislativo la “Argentina Edition” de la Produced Water Society (PWS), una conferencia internacional que pondrá el foco en la gestión, tratamiento y reutilización del agua en la industria hidrocarburífera. El encuentro se realizará el 15 y 16 de octubre en la ciudad de Neuquén.
La decisión representa un respaldo institucional a una problemática que adquiere cada vez mayor relevancia a partir del crecimiento de Vaca Muerta: cómo gestionar los grandes volúmenes de agua asociados a la producción de hidrocarburos y, al mismo tiempo, avanzar hacia un modelo que permita reutilizar el recurso, reducir la extracción de agua de los ríos y disminuir costos operativos.
En ese marco, el cuerpo que preside la diputada Gisselle Stillger (Arriba Neuquén) recibió al presidente internacional de la PWS, Steve Coffee; al titular de la sede argentina de la organización, Guillermo Aversano; y al integrante del Comité Técnico, Juan Ignacio Pepe. Durante la reunión, los especialistas plantearon las oportunidades que presenta el reúso del agua de producción en Vaca Muerta y la necesidad de incorporar tecnologías que permitan hacer más eficiente y sustentable la actividad.
La diputada Cielubi Obreque (MPN), impulsora del proyecto de declaración, destacó que la jornada permitirá abordar una cuestión estratégica para el desarrollo hidrocarburífero: la utilización de aguas residuales de la industria. También remarcó que la realización de un encuentro internacional en Neuquén contribuye a consolidar a la provincia como sede de eventos vinculados con la energía y sostuvo que la articulación entre el sector público y privado será clave para acompañar las transformaciones de Vaca Muerta.
Del residuo al recurso: el desafío del agua en Vaca Muerta
Durante la exposición, Steve Coffee planteó uno de los principales cambios de paradigma que atraviesa la industria: dejar de considerar al agua de producción como un residuo y comenzar a tratarla como un recurso susceptible de ser procesado, reutilizado y aprovechado en distintos procesos productivos.
El especialista comparó el momento que atraviesa Vaca Muerta con el desarrollo que experimentó hace aproximadamente 15 años la cuenca Permian, en Texas, Estados Unidos. Según explicó, la experiencia acumulada en esa región puede permitir a Neuquén incorporar tecnologías y conocimiento con una curva de aprendizaje más corta.
Guillermo Aversano explicó que la producción hidrocarburífera genera tanto agua asociada a los pozos como agua de retorno después de las operaciones de fractura hidráulica. Según detalló, alrededor del 30% del volumen utilizado durante la fractura retorna durante las semanas posteriores, lo que plantea un desafío creciente frente a la escala que alcanzó la actividad en Vaca Muerta.
“Hay mucha agua que está en superficie y la idea es buscar las alternativas necesarias para que Vaca Muerta sea más sustentable”, señaló Aversano, quien destacó que las tecnologías y conocimientos necesarios para avanzar en ese sentido ya están disponibles y que existen empresas locales con capacidad para incorporarlos.
El representante de la PWS también señaló que en la cuenca Permian más del 50% del agua es reutilizada y que el desarrollo tecnológico permitió ampliar sus destinos más allá de la propia industria petrolera. Entre las alternativas mencionó la posibilidad de recuperar elementos como litio, bario y magnesio, además de experiencias vinculadas con el uso del agua tratada en actividades agrícolas y centros de datos.
Reutilizar agua también puede reducir costos
Uno de los argumentos centrales planteados durante la reunión fue que el reúso del agua en Vaca Muerta no sólo puede contribuir a reducir el impacto ambiental, sino que también representa una oportunidad para mejorar la eficiencia económica de las operaciones.
Aversano señaló que el incremento del canon provincial por la captación de agua genera un incentivo adicional para que las empresas evalúen alternativas de tratamiento y reutilización.
La particular geografía de Vaca Muerta constituye otro factor determinante. El agua captada de los ríos debe ser bombeada hacia las zonas de la meseta y, en determinados casos, trasladada durante varios kilómetros hasta los puntos donde se desarrolla la actividad. Reutilizar agua que ya se encuentra dentro de las áreas productivas permitiría reducir los movimientos de transporte, disminuir costos operativos y bajar la huella de carbono.
En la misma línea, Juan Ignacio Pepe remarcó la necesidad de cambiar la concepción sobre el recurso. “El agua de producción no es un desecho, es un recurso”, sostuvo, al explicar que, con los tratamientos adecuados, puede volver a utilizarse en operaciones hidrocarburíferas o encontrar nuevos destinos productivos.
¿Cuánto puede aportar el reúso de agua a la actividad?
Durante el encuentro, los especialistas también respondieron consultas de la diputada Brenda Buchiniz (Cumplir) sobre los costos de implementación, los tiempos necesarios para incorporar las tecnologías, los requerimientos de personal y las herramientas normativas que podrían favorecer su desarrollo.
Según explicaron, reutilizar el agua permitiría evitar parte de los costos asociados tanto a su disposición en pozos sumideros como a la captación y traslado de nuevos volúmenes desde los ríos. Con el actual valor del canon, estimaron que el agua reutilizada podría representar aproximadamente el 50% del costo de extraer agua nueva, aunque la cifra dependerá del volumen tratado y de la tecnología utilizada.
Pepe aportó una referencia concreta sobre la escala del desafío: actualmente, un set de fractura hidráulica utiliza alrededor de 19.000 metros cúbicos de agua por día. En tanto, una planta de tratamiento de crudo de gran capacidad podría generar unos 4.500 metros cúbicos diarios para reutilización.
De acuerdo con ese cálculo, el volumen recuperado podría permitir reemplazar alrededor del 30% del agua que actualmente debe captarse de fuentes naturales, reduciendo así la presión sobre los recursos hídricos y los costos vinculados con su traslado.
Un nuevo marco para el agua industrial
Otro de los puntos planteados durante la reunión fue la necesidad de adaptar el marco regulatorio a las nuevas tecnologías disponibles. Pepe propuso analizar la incorporación de categorías intermedias para el agua tratada, entre aquella que presenta una calidad equivalente al agua de río y la que actualmente es considerada un residuo.
El planteo parte de que determinados tratamientos permiten eliminar hidrocarburos y metales pesados, aunque el agua conserve niveles de salinidad que impidan considerarla equivalente al agua dulce. Sin embargo, esas características no necesariamente impiden su utilización en determinados procesos industriales.
La “Argentina Edition” de la Produced Water Society se realizará el 15 y 16 de octubre en el Hotel Hilton Garden Inn de Neuquén y reunirá a especialistas y referentes nacionales e internacionales para intercambiar experiencias, tecnologías y conocimientos vinculados con el tratamiento y aprovechamiento del agua asociada a la producción hidrocarburífera.
La PWS es una organización sin fines de lucro con tres décadas de trayectoria dedicada al intercambio de conocimiento técnico sobre la gestión del agua de producción y al desarrollo de encuentros especializados en distintos países. En el contexto del crecimiento de Vaca Muerta, la jornada buscará poner en discusión una cuestión que combina desafíos ambientales, tecnológicos y económicos: transformar el agua producida por la actividad hidrocarburífera en un recurso que pueda volver al circuito productivo.
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