El presidente Javier Milei brindó su discurso de apertura en la AOG Patagonia y repasó el pasado, el presente y el futuro de la energía argentina. Con un enfoque que combinó historia, datos económicos y definiciones políticas, Milei agradeció al presidente del IAPG, Ernesto López Anadón, al gobernador Rolando Figueroa, al presidente de YPF, Horacio Marín, a las operadoras, a las empresas de servicios y, especialmente, a los trabajadores petroleros.
El Presidente señaló que la energía es el motor de la libertad y el progreso. “Un solo barril de petróleo contiene la energía equivalente a años de trabajo humano. Neuquén produce más de 600.000 barriles por día. Cada día desde esta tierra sale energía de millones de años de trabajo que ningún ser humano tiene que hacer con sus propias manos”, afirmó Milei y definió a la revolución industrial como “el momento en que dejamos de depender de nuestros músculos”.
En su discurso, Milei contrastó el pasado reciente con el presente. “Durante una década Vaca Muerta funcionaba a media máquina, con precios pisados, cepo y miedo a invertir. Cuando cambiamos las reglas, en menos de 3 años pasamos a exportar como nunca”, enfatizó.
Y agregó: “La misma Vaca Muerta que en 2023 producía unos 310.000 barriles diarios, hoy produce más del doble. En agosto de 2026 superó los 670.000 barriles diarios. En todo el país se pasó de 635.000 barriles diarios en 2023 a 932.000 en agosto de 2026, récord histórico, superando el máximo de 1998 después de 27 años. Hoy por primera vez estamos a pocos pasos del millón de barriles diarios”.
En materia de exportaciones, señaló: “En 2023 exportábamos 128.000 barriles por día; en lo que va de 2026 el promedio ya duplicó ese número, y en julio llegamos a casi 330.000 barriles diarios. Pasamos de ser un país que apenas se autoabastecía a ser un exportador de petróleo de primer nivel en la región”, resaltó Milei.
Milei fue enfático al explicar las causas del cambio. “¿Qué cambió? ¿Mágicamente apareció el petróleo? No, la formación estuvo siempre ahí. Lo que cambiaron fueron las reglas. Para que haya inversión no alcanza con tener talento ni recursos naturales. Argentina tuvo las dos cosas durante 100 años y aun así se empobreció. Para que haya inversión hay que generar las condiciones para que alguien esté dispuesto a arriesgar su capital en un país que estafó a sus inversores incontables veces”.
Y destacó el rol de las instituciones: “La riqueza de una Nación depende mucho más de sus instituciones que de su subsuelo. Las instituciones que generan mayor prosperidad son las que defienden la vida, la libertad y la propiedad”.
Del déficit de 5.000 millones al superávit de 10.000 millones
El discurso puso números a la transformación. “La balanza energética alcanzaba rojos de hasta 5.000 millones de dólares anuales. Hoy estamos generando más de 10.000 millones de dólares de superávit. Si estaríamos con el barril criollo y este contexto internacional, hoy estaríamos cerca de 20.000 millones abajo. En otro contexto, hubiéramos volado por los aires, con hiperinflación y caída del PBI del 10 o 15%”.
También se refirió a la discusión actual: “Hoy la discusión es que se desacelera el crecimiento y que la inflación baja más lento. Ustedes se dan cuenta cómo cambió la discusión. Antes no se crecía directamente”.
Y defendió la política antiinflacionaria: “Cuando llegamos, la inflación corría al 1,5% diario, es decir, 56% mensual. No la bajamos del 13 ni del 25, la bajamos del 56 a niveles debajo del 2% hace varios meses. Hoy la inflación anual subyacente viaja en torno al 20%”.
Por otra parte, Milei analizó el contexto global. “El mundo atraviesa un shock externo negativo por Medio Oriente y Rusia-Ucrania. Eso impacta en los precios de la energía, dispara la inflación y los bancos centrales suben tasas. El mundo va a niveles de actividad más bajos, precios más altos y tasas más altas. Pero nosotros seguimos entre los países que más crecen, y eso no es trivial”.
“En este contexto de suba de tasas, nosotros no necesitamos financiamiento desde el lado financiero, porque lo conseguimos desde el lado real, desde el superávit energético. Este año Argentina va a terminar con un superávit comercial en torno a los 30.000 millones de dólares”.
“Tenemos comprados más de 20.000 millones de dólares desde la elección, el swap chino, el swap con Estados Unidos, una posición en futuros limpia por 15.000 millones, el balance comercial del año que viene y lo que entre por RIGI. Nos hemos construido un seguro de 125.000 millones de dólares”, sostuvo Milei.
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