Según datos oficiales, Neuquén registró un incremento interanual del 9,2 % en la cantidad de empresas constructoras y empleadores del sector, mientras que el trabajo formal vinculado al rubro aumentó 17 %. Se trata de un desarrollo que responde principalmente al auge de la industria hidrocarburífera. Crecimiento poblacional, fuerte déficit habitacional y altos requerimientos de infraestructura atraen el interés de desarrolladores e inversores.
La industria del gas y el petróleo es sin dudas el segmento más relevante del ecosistema productivo nacional. Con Vaca Muerta a la cabeza, Neuquén constituye el epicentro de la actividad energética, por lo que desde hace por lo menos diez años la provincia atraviesa un proceso de crecimiento exponencial. Frente a este escenario, el desarrollo de infraestructura se convirtió en un desafío central debido a su carácter estratégico.
El avance industrial genera una ampliación de la oferta laboral, que a su vez se traduce en oleadas migratorias de perfiles técnicos y operarios que llegan a la región con un puesto efectivo o con intenciones de ingresar al mercado de trabajo. “Toda la gente que se instala por trabajo necesita un lugar dónde vivir, y eso genera una demanda que impulsa el desarrollo del mercado inmobiliario”, indica Marcos Galian, productor general de Edifica Neuquén, exposición que reúne a los diferentes actores de la construcción y la infraestructura de la Patagonia.
La edición 2026 de Edifica Neuquén se realizará del 10 al 12 de septiembre en el Centro de Convenciones Domuyo, tras un 2025 que marcó un punto de inflexión en su historia al ampliar ampliamente su convocatoria: “En la última edición del evento participaron más de 130 empresas expositoras y asistieron más de 45.000 visitantes. Esto demuestra que hoy la provincia representa un hub clave para la industria de la construcción y la infraestructura. Debemos reconocer esa potencia y fortalecerla al máximo”, añade Galian.
Solo en el primer trimestre de 2026 se incorporaron más de 60.000 m² de nuevas construcciones en la capital provincial, un 20,3 % más que el mismo período del año anterior. Al mismo tiempo, un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC) reveló que Neuquén aumentó 9,2 % interanual el número de empleadores vinculados a la construcción. El mismo informe destacó que el empleo del sector creció 17 % entre 2025 y 2026. Sólo por detrás de Río Negro, provincia que también está atravesada por la expansión de los hidrocarburos.
Así como en la Ciudad de Neuquén el auge inmobiliario responde en gran medida a la demanda habitacional, en otras regiones de la provincia la construcción es traccionada aun más directamente por la industria: “El sector Oil & Gas requiere bases operativas, edificios de oficinas, galpones y centros logísticos. Incluso hoteles y apart-hoteles para el personal que viaja periódicamente a los campamentos productivos, pero no vive en la provincia”, agrega Galian.
El caso paradigmático es la ciudad de Añelo, el pueblo más cercano a los yacimientos, aunque allí también es creciente la necesidad de viviendas. Se trata de una localidad que creció 142 % entre 2010 y 2022 y en la que el 50 % de las parcelas permanece sin construir, según un estudio del Laboratorio de Ideas Sostenibles.
Para 2026, las principales operadoras prevén inversiones cercanas a los US$ 14.000 millones, destinadas principalmente a la perforación de nuevos pozos, infraestructura de transporte y ampliación de la capacidad productiva. Ese volumen de capital genera un efecto multiplicador sobre toda la cadena de valor e impulsa un ritmo sostenido de desarrollos inmobiliarios y de infraestructura: mientras en buena parte de la Argentina la construcción depende del ciclo económico o de la evolución del crédito hipotecario, en Neuquén la mayoría de los proyectos responde a requerimientos concretos de una industria en alza.
Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, Neuquén incorporó 159 nuevas empresas empleadoras y se convirtió en la única provincia del país que logró expandir su base de firmas registradas. Ese crecimiento, impulsado principalmente por la producción de gas y petróleo, se traduce en la necesidad de nuevas oficinas, depósitos, centros logísticos e infraestructura para las empresas proveedoras.
Los números demuestran que Neuquén atraviesa un momento poco frecuente para el real estate argentino. Gracias a la combinación de un déficit habitacional persistente, la expansión de la infraestructura vinculada a Vaca Muerta y un flujo constante de inversiones, la provincia se consolidó como uno de los mercados inmobiliarios con mayor dinamismo y potencial de expansión del país.