Editorial

Vaca Muerta necesita que los que toman decisiones salgan de su zona de confort

Si sabemos con certeza que la producción y la población se duplicará en los próximos años. ¿Por qué no se proyecta más y mejor infraestructura? Sentir, enfrentarse a la realidad, hace que se busquen soluciones. Para que ello ocurra es necesario que los líderes se conecten con lo que se vive.

Por Darío Hernán Irigaray

Cuando uno ve lo que sucede en otros lugares del mundo con respecto la industria hidrocarburifera, las cabezas que toman decisiones no se encuentran a miles de kilómetros de distancia, se ubican cerca de donde ocurren las cosas.

Por ejemplo, en Estados Unidos el desarrollo no convencional se lleva adelante en Texas principalmente y las principales compañías tienen sus bases operativas en Houston, no en Washington D.C.

Contrariamente al sentido común, en Argentina, las principales oficinas de las grandes compañías que llevan adelante el desarrollo de Vaca Muerta se encuentran en Buenos Aires, a 1200km de distancia, lugar donde se toman grandes decisiones, y donde inentendiblemente muchos proveedores incluso deben viajar para cerrar acuerdos.

El crecimiento de Vaca Muerta no es el que debería, sobre todo en infraestructura, dado que no se brinda una buena calidad de vida a los trabajadores y familias que lo habitan cada día. Muchos viajan por horas por rutas en mal estado poniendo en riesgo su vida. Otros viven en lugares donde calentarse es costoso por que no tienen gas de red. Incluso tomar una ducha es un lujo por que el agua llega en camiones y no todos los días.

Cuando uno ve que una ciudad como Añelo luego de 10 años de la explotación no convencional solo tiene 12 cuadras asfaltadas, no existe un tendido de agua potable que cubra la necesidad proyectada, y que estando sobre el segundo reservorio de gas más importante del mundo el 60% no tiene gas, me imagino que esto sucede por que los que toman decisiones no lo ven, ni lo sufren.

¿Que pasaría si en Puerto Madero no habría energía eléctrica, ni agua, ni asfalto, donde cientos de miles de personas deberían a diario concurrir a trabajar? Imagino que se generaría la infraestructura antes del día cero o bien: ¿Tardarían 10 años en resolverlo? Sabemos que no es así.

Ahora me pregunto, una y otra vez. ¿Por qué en Neuquén, incluso el gobierno provincial no apuesta por tener una mejor provincia, con mejores rutas, con más servicios, si saben que en unos 7 años se duplicará la población?

Tiempo atrás charlaba con la intendente de Rincón de los Sauces, Norma Sepúlveda, sobre el estado de las rutas, la falta de puentes y las inundaciones recurrentes que en ocasiones les provoca quedar aislados por horas, y por que el gobierno no avanza en infraestructura, y me transmitió que están permanentemente exigiendo mejorarla, pero la misma no llega.

Obviamente mi pregunta fue: ¿En que viene el gobernador? Por que si lo hace por la ruta se dará cuenta de su estado, de la falta de puentes. Claro, no es así.

El gobernador de Neuquén Omar Gutiérrez, como su antecesor Jorge Sapag, para ir a esta localidad a 237 km. de la capital de Neuquén, lo hacen en helicóptero, con extrema seguridad, donde en el marco de la hermosa estepa patagónica, imagino que a una cierta altura ven la ruta hermosa realmente, y no alcanzan a ver ni los pozos, ni las banquinas destruidas, ni la falta de pintura.

No entra en mi mente otra razón, al no vivirlo, ni sufrirlo, no es tanto, pero algo es cierto, la perspectiva es otra.

Cuando hablo de la zona de confort, imagino que los que toman decisiones, se encuentran en un edificio con una hermosa vista, a una temperatura agradable, donde llegan en un medio de transporte accesible y viajan menos de una hora desde sus hogares, donde la gente que necesitan conectarse los va a visitar.

En pocas palabras, están cómodos.

Por eso me gustaría que muchos que no salen su zona de confort se pregunten:

¿Por qué debería estar 4 horas arriba de un vehículo para ir a trabajar?

¿Por qué debería gastar 2 horas de mi tiempo para llegar a una reunión?

¿Por qué pondría en riesgo mi vida en circular por rutas que no están en condiciones?

¿Por qué pagaría 4 veces más una boleta de luz para calentarme con electricidad?

¿Me calentaría con leña si no tengo gas?

¿Esperaría un camión de agua para llenar el tanque por que no llega el agua a mi casa?

¿Tragaría tierra todos los días, dado que no tengo asfalto donde vivo?

Bueno, muchos de los que vivimos, trabajamos, y salimos de la zona de confort todos los días, sufrimos las limitaciones de rutas que no están en condiciones, así como la falta de infraestructura.

También las familias que acompañan a los trabajadores sufren y se sacrifican cada día, donde incluso tener buena educación o adecuado servicio de salud es un lujo y deben trasladarse por kilómetros, o esperar meses para hacerse un simple electrocardiograma, por ejemplo.

El futuro es aquí, en Neuquén, y necesitamos que exista un compromiso real, que se apueste al desarrollo sustentable y sostenible, donde se garantice la calidad de vida de los que hacen posible este crecimiento, y para ello no queda otra opción que quienes toman decisiones salgan de su zona de confort.

¡Los Esperamos!

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web