Oleoductos del Valle (Oldelval), la empresa que opera la principal red de transporte de petróleo de Argentina y por cuyos ductos circula alrededor del 90% del crudo producido en Vaca Muerta, sufrió un ciberataque en sus sistemas. La compañía, controlada mayoritariamente por YPF, informó el viernes 31 de julio del incidente a la Comisión Nacional de Valores (CNV) como un “hecho relevante”, aunque aclaró que la operación de transporte no sufrió interrupciones.
Según indicaron referentes de la empresa, el episodio fue “100% controlado” tras activar su protocolo de ciberseguridad. Esto permitió restaurar la totalidad de los sistemas administrativos afectados y retomar la actividad con normalidad. El flujo de hidrocarburos hacia las refinerías y puertos se mantuvo sin contratiempos durante todo el suceso.
Si bien no se descarta la participación de hackers locales, la hipótesis más firme apunta a atacantes extranjeros. El ataque fue reivindicado en redes sociales por “The Gentlemen”, un grupo que opera bajo el modelo “RaaS” (Ransomware as a Service). La operación habría ocurrido apenas una semana después de que el mismo grupo atacara a Ecopetrol, la mayor petrolera colombiana. En aquel caso, la empresa logró impedir el cifrado masivo de sus archivos, pero no evitó la descarga no autorizada de información de unas 3.300 cuentas y datos almacenados en la nube de 15 empresas del grupo.
Oldelval no brindó precisiones sobre el tipo de amenaza detectada ni sobre el vector de ingreso utilizado por los atacantes. Desde la firma señalaron que continúan evaluando el alcance definitivo del incidente y avanzando con las presentaciones ante las autoridades competentes.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate acerca de la vulnerabilidad de la infraestructura energética ante amenazas digitales. Hoy, los oleoductos y terminales operan con sistemas cada vez más automatizados y conectados en red, lo que los convierte en blancos de interés para ataques que buscan desde el robo de información hasta la extorsión.
El antecedente internacional más resonante en la industria ocurrió en 2021 contra Colonial Pipeline, en Estados Unidos. Fue una operación de ransomware ejecutada por el grupo criminal ruso Dark Side que, durante una semana, afectó la provisión de combustible en la costa este norteamericana. La empresa terminó pagando 75 bitcoins (unos USD 4,3 millones de aquel entonces) como rescate, de los cuales el FBI pudo recuperar 2,3 millones.
Oldelval es una pieza central para el abastecimiento local y el crecimiento de las exportaciones. Administra más de 1.700 kilómetros de ductos que conectan los principales yacimientos de la Cuenca Neuquina con las terminales de almacenamiento y exportación en Puerto Rosales (Bahía Blanca) y Punta Colorada.
Su composición accionaria refleja su peso estratégico: YPF lidera con el 37% del capital, seguida por ExxonMobil, Chevron, Pan American Energy (PAE), Pluspetrol, Tecpetrol y Pampa Energía. A su vez, entre sus clientes figuran prácticamente todas las grandes compañías que operan en Vaca Muerta, incluidas Vista Energy, Shell y TotalEnergies.
El ciberataque ocurre en un momento de fuerte expansión para la compañía. Oldelval tiene en marcha el proyecto Duplicar Norte, un nuevo oleoducto de 207 kilómetros que unirá la estación de bombeo de Puesto Hernández (Neuquén) con la de Allen (Río Negro). La obra, adjudicada a Techint —empresa de Paolo Rocca que ya ejecutó el segundo módulo de Duplicar Plus entregado en diciembre pasado—, demandará una inversión estimada de USD 380 millones. (Redacción Vaca Muerta News, con información de Infobae).