Por Joaquín Aguirre
El crecimiento de la actividad petrolera plantea desafíos vinculados con la infraestructura y la disponibilidad habitacional para trabajadores y empresas que llegan la diferentes localidades ubicadas en el corazón de Vaca Muerta.
En ese contexto, los sistemas de construcción industrializada aparecen como una alternativa para responder con mayor rapidez a las necesidades del Oil & Gas.
“De acuerdo a una investigación de mercado que hicimos, detectamos que había una necesidad de alojamientos”, explicó Javier Zelarallán, asesor comercial de LS Electromecánica SA, en diálogo con Vaca Muerta News. A partir de ese diagnóstico, la compañía decidió incorporar una nueva línea vinculada con “módulos habitacionales y tráiler para campamentos”.
La propuesta apunta tanto a resolver necesidades de vivienda como a acompañar la infraestructura que requieren las operaciones petroleras. La empresa desarrolla tráileres sobre patines exclusivos para campamentos de petróleo y, a partir de esa experiencia, comenzó a trasladar la misma estructura hacia módulos habitacionales.
“Desarrollamos la misma estructura de hierro de los tráileres para unidades de viviendas de diferentes capacidades, metros cuadrados y comodidades”, señaló Zelarallán. La oferta contempla desde monoambientes y oficinas hasta casas con una o dos habitaciones, baño, cocina y sala de estar.
Uno de los puntos centrales es la posibilidad de adaptar cada unidad a las necesidades del cliente. “No estamos limitados en cuanto a un producto estándar”, destacó el asesor. La compañía cuenta con un departamento de ingeniería y diseño industrial que permite desarrollar proyectos específicos, una característica particularmente relevante para una industria como la de Vaca Muerta, donde las necesidades de infraestructura pueden variar según cada operación.
Otro diferencial está relacionado con los tiempos de ejecución. Según explicó Zelarallán, una vivienda puede estar terminada y lista para ser habitada normalmente en un período de 45 a 60 días, dependiendo de su complejidad. Además, el sistema no requiere necesariamente una platea tradicional. “Lo podés asentar sobre pilotes o sobre el piso mismo”, indicó.
Las unidades se entregan prácticamente terminadas, incluyendo estructura, planos de construcción e instalaciones eléctricas. “Hacemos desde el primer hierro hasta la terminación final”, graficó.
El sistema también puede incorporar soluciones de sustentabilidad, como paneles solares, cuando el proyecto lo requiere. La conexión eléctrica, el agua y otros servicios quedan vinculados a las condiciones del terreno y a las especificaciones de cada instalación.
Una nueva oportunidad alrededor de Vaca Muerta
Para la compañía, el desembarco en la región surgió también como una estrategia de diversificación. Con una planta industrial de 4.000 metros cuadrados cubiertos, un predio de 17.000 metros cuadrados y 65 empleados, la firma buscó incorporar una actividad que permitiera darle mayor continuidad a su capacidad productiva.
“Nosotros estábamos muy acostumbrados a que el trabajo nos buscara a nosotros, pero en este caso decidimos salir a la cancha, a buscar otras posibilidades”, explicó Zelarallán.
Después de recorrer durante varios meses Neuquén, Añelo y las localidades vinculadas con Vaca Muerta, el empresario aseguró haberse sorprendido por la magnitud del movimiento generado por el desarrollo hidrocarburífero. “La verdad que me sorprendió gratamente el movimiento de negocio, el gran crecimiento de la ciudad”, sostuvo.
La estrategia ahora apunta a consolidar una alternativa de construcción modular, infraestructura habitacional y soluciones para campamentos petroleros, en un ecosistema donde el crecimiento de la producción de petróleo y gas genera nuevas demandas más allá de la actividad estrictamente hidrocarburífera.
“Queremos posicionarnos como una alternativa más dentro de todas las alternativas que hay en el mercado”, concluyó Zelarallán, con el objetivo de trasladar a Vaca Muerta una experiencia industrial de más de 25 años y, especialmente, dos conceptos que considera centrales: calidad y responsabilidad.