En el receso de invierno en el Congreso de la Nación, la Comisión de Energía y Combustibles que preside el diputado de La Libertad Avanza Facundo Correa Llano se reunió este miércoles en el Anexo A de la Cámara para realizar una reunión informativa con especialistas para analizar la temática “Energía en la Argentina y en el Mundo”, a fin de abordar la matriz energética industrial, Vaca Muerta y el potencial para el país en la materia.
El primer expositor fue Martín Kaindl, director de Relaciones Institucionales y Administración del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), quien planteó inicialmente como está el mundo en cuanto a su matriz enegética. Mostró un gráfico en el que se observa que la matriz energética primaria de nuestro país está basada en más del 50% en el gas, seguida por el petróleo en el 32%. En el mundo, con distintos porcentajes, se advierte la relación inversa.
“Si comparamos las emisiones de gas de efecto invernadero, vemos que Argentina tiene una matriz energética relativamente limpia”, anunció Kaindl, precisando que eso se debe a que prácticamente no tenemos carbón. “Más de un país desarrollado quisiera tener una matriz energética parecida -agregó-. Muchos países desarrollados tienen su matriz energética basada en un gran contenido de carbón”, y destacó que en el mundo el carbón es “muy abundante y muy barato.
En nuestro país, continuó, “tenemos la suerte de tener recursos naturales de todo tipo, pero por algún motivo prácticamente no tenemos carbón. Hay muy pocos yacimientos y la matriz energética está basada mayormente en gas”.
Recordó en tal sentido que el primer gran momento argentino en materia gasífera fue el descubrimiento del yacimiento de Loma de la Lata, a principios de los 70, que tuvo escala mundial por su magnitud y “permitió gasificar la Argentina de alguna manera, y por eso tenemos nuestra matriz basada en gas. Agregó que en materia de matrices de generación, la parte térmica representa el 57% en nuestro país, por lo cual cuando se habla de bajar las emisiones sugirió tener en cuenta que para un país que tiene mucho carbón hacer una baja es “relativamente fácil”, mientras que para la Argentina en cambio es “mucho más complicado”, de ahí que sugirió tener mucho conocimiento de qué está pasando en la matriz energética a la hora de asumir compromisos.
“Adicionando renovables”
Agregó en otro pasaje de su alocución que en materia energética “no estamos transicionando hacia ningún lado, sino que estamos adicionando renovables. “Con las (energías) renovables no solucionamos el problema -aclaró-. Los fósiles tienen un camino por recorrer”, y destacó más tarde que “no es fácil reemplazar a los combustibles fósiles; parece muy simple, pero en materia de transporte es muy complicado”. Valoró el papel de los autos eléctricos, pero remarcó que no reemplazan el transporte de carga, ni el marítimo, ni el aeronáutico.
“Cuando cargamos de combustible un vehículo en una estación de servicio, la cantidad de energía contenida en ese tanque de nafta que tiene el auto es casi insignificante. La otra energía es mucho más cara”, puntualizó.
En su extensa exposición, Kaindl dijo que Vaca Muerta “no es la oportunidad que puede tener una empresa o una provincia: es un punto de inflexión que tiene nuestro país si lo desarrollamos bien, por la cantidad de recurso que nos va a permitir desarrollar de una vez por todas el potencial que tiene nuestro país”.
A continuación, en representación de YPF expuso Maia Anouk Goldín, gerenta de Estrategia, quien puso como objetivo superar la exportación de 30.000 millones de dólares anuales, que elevó a 40.000, más que duplicando la producción de crudo que tenía nuestro país al cierre de 2025, y casi duplicando la producción de gas. ¿Cómo? Destacó que contamos con el cuarto yacimiento en términos de recursos de Yale Oil a nivel mundial, el segundo en términos de shale gas, sino que además ya ha comenzado a demostrarse el potencial del yacimiento a nivel internacional, en términos de la calidad de la roca de lo que significa el recurso per se y en lo que significa competitividad y eficiencia comparada a nivel mundial.
Maia Goldín especificó los proyectos de inversión de YPF.
YPF es el operador más grande de la cuenca, destacó la gerenta de Estrategia de la firma, y valoró que desde la misma “estamos desarrollando un plan estratégico que busca sacar a la superficie esos recursos de crudo y gas, de la forma más eficiente posible”.
150 años de gas
A su turno, Oscar Sardi, director general de Transportadora Gas del Sur (TGS), que transporta más del 60% del gas que se consume en el país. Al respecto precisó a través de gráficos que tienen una extensión de gasoductos de 9.248 kilómetros, con una capacidad de inyección de 86,4 mil millones de metros cúbicos/día; y una capacidad instalada de 780.100 HP. Cuentan además con 32 plantas compresoras, abastecen a 7 provincias, tienen 8 bases de mantenimiento y 360 puntos de medición.
Destacó que “la inversión que en general realiza la compañía de manera estándar, a lo largo del tiempo es del orden de los 60 millones de dólares por año, y tiene como objetivo mantener la confiabilidad y seguridad del sistema. Y es la única compañía de transporte y distribución de gas natural de la Argentina que, soportado en la Ley Bases, le ha dado la extensión de licencias por 20 años a partir de diciembre de 2027”.
Al cabo de su extensa exposición, en la que destacó todos los planes emprendidos por TGS, Sardi concluyó señalando que “las oportunidades que nos brinda Vaca Muerta a todos no las podemos desaprovechar, porque tenemos para 150 años de gas -entre comillas-, por lo tanto en ese tiempo seguramente va a haber otra fuente de energía que reemplace a los fósiles, y sería lamentable dejar tantos miles de millones de dólares enterrados cuando el país tanto necesita hoy de una mayor distribución de todo lo que tenemos”.
Preguntas de Unión por la Patria
A la hora de las preguntas, todas corrieron por cuenta de representantes de Unión por la Patria, y giraron sobre todo en cuando a los beneficios “para la gente de a pie” que pudiera traer la explotación de Vaca Muerta. En el caso de la diputada Kelly Olmos, se interesó por la relación entre el empleo directo y el indirecto que se genera, lo cual implica, dijo, tener una hipótesis sobre el modelo productivo: si lo que uno prevé la exportación; o si se prevé también la oportunidad de desarrollar todo el sistema de encadenamientos productivos locales.
Martín Kaindl había hablado del efecto multiplicador y, tras aclarar que no podía hablar por los proyectos que tiene cada compañía, expresó que “la industria del hidrocarburo en la Argentina tiene una integración cercana al 80%. Salvo ciertos equipos que no se fabrican en el país, por ejemplo torres de perforación, la Argentina tiene una industria desarrollada muy grande, incluso exportando al exterior parte de su producción”.
“Si vamos específicamente a los proyectos, doy un ejemplo: Tec Petrol hizo el desarrollo de Fortín de Piedra, que pasó de no producir ni una molécula de gas, a en menos de un año producir cerca de 10 millones de metros cúbicos de gas por día”, comentó Kaindl, que agregó la participación de un millar de PyMEs de catorce provincias, y resumió: “El ejemplo multiplicador que tiene la industria es enorme”. Agregó que “cuando uno habla de empleos inducidos, habla del que pone un restaurante, o el que pone las combis que llevan la gente a los yacimientos”.
A su vez, la santacruceña Ana María Ianni se interesó por los recursos de su provincia, y preguntó sobre el yacimiento de Río Turbio, que cuenta con una reserva de 450 millones de toneladas de carbón. Tras aclarar que no es especialista en minería y que lo que habla sobre carbón lo ha leído, apuntó que tiene entendido que el carbón de Río Turbio no es el más adecuado para la quema en centrales. Puso el ejemplo de la única central de generación a carbón, que está sobre el Paraná, cerca de Santa Fe, que manejaba AES, para su suministro debía importar carbón desde Brasil, porque el carbón de Río Turbio no era el adecuado”.
“Uno quisiera que todos los recursos naturales del país estuvieran a full”, aclaró, pero insistió en que “hoy por hoy no parecería lo más acertado virar hacia el carbón, porque el problema que tiene es que el nivel de emisiones es muy alto. Con tanto gas que tiene la Argentina, no tendría sentido ir hacia el carbón”, insistió, dejando claro que tampoco era él la persona más capacitada para hablar sobre el tema.
En cuanto a los renovables, remarcó que no estaba en contra, más bien todo lo contrario. “Argentina ha hecho un esfuerzo muy grande; tiene proyectos de generación renovable, viento y fotovoltaica”, señaló, planteando que “eso no es la solución al problema de emisiones y calentamiento global”. Sintetizó diciendo que “con sol y viento no alcanza; tenemos que encontrar otra cosa”.
Por su parte, la diputada rionegrina Adriana Serquis habló de la distribución de la renta que tenemos y que esos beneficios pudieran ser recibidos por la mayor parte de la población. “Poner en valor Vaca Muerta necesita inversiones que no tenemos en el país -dijo el director del IAPG-. Necesitás atraer inversiones, y ahí lo único que hay que seguir son las reglas de cualquier inversor sano. Esa es la base”.
También le planteó la diputada Serquis su inquietud por el deterioro que provoca en las rutas el transporte del producto, a lo que Kaindl dijo tener entendido que la industria está financiando gran parte de la reconstrucción de las rutas. Asimismo habló de la necesidad de contar con recursos humanos para atender todo lo que es la tecnología, y planteó que las provincias tienen planes educativos, porque saben que ahí está el cuello de botella, y alertó sobre el universo enorme que deben abarcar en la materia, que representa “un esfuerzo muy grande”. (Foto: Cámara de Diputados - Fuente: Parlamentario).