La expansión de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta continúa impulsando inversiones en infraestructura industrial y servicios especializados.
En ese contexto, Dosisur inauguró una nueva base operativa en Neuquén, con instalaciones destinadas a fortalecer su capacidad de respuesta ante las demandas de la industria energética.
La nueva sede está ubicada en Río Neuquén Distrito Industrial y cuenta con más de 1.500 metros cuadrados de nave industrial y otros 200 metros cuadrados de oficinas.
La puesta en marcha de estas instalaciones representa un paso en la estrategia de crecimiento de la compañía y en su posicionamiento dentro del entramado de empresas que prestan servicios al sector del petróleo y el gas.
Marcelo Ferrari, socio gerente de Dosisur, explicó que el proyecto surgió con la idea de acercar tecnología y soluciones a las empresas que operan en la región.
“Fue una idea de traer esta tecnología acá a Neuquén, de poder trabajar junto a nuestros clientes, viendo sus necesidades y poder ofrecer la solución, nuevos equipamientos, traer cosas nuevas, innovar”, señaló.
Según relató, la iniciativa estuvo vinculada con la visión de los fundadores de Doivac, José De Luca y Óscar Prola, quienes buscaban estar cerca de los clientes para brindar respuestas a sus necesidades.
“Cuando nos reunimos con ellos nos dijeron que querían estar cerca del cliente para brindar soluciones. En ese momento era una idea, la trajimos a Neuquén”, recordó Ferrari.
De los primeros pasos a una base propia
El desarrollo de la operación tuvo una primera etapa en instalaciones facilitadas por otra empresa del empresario. “Empezamos a trabajar en Lazos SRL, que es otra empresa que yo tengo, que nos prestó un lugar. Ahí empezamos a trabajar, empezamos a desarrollarnos, la empresa empezó a crecer”, contó.
Ferrari también destacó el respaldo recibido durante ese proceso por parte de los proveedores, un factor que consideró importante para consolidar el proyecto y construir relaciones comerciales en el mercado regional.
“Quiero agradecer a los proveedores por la confianza que nos dieron, porque una empresa nueva que viene, que se planta delante de ellos y ofrece, es difícil que tengan una confianza plena como la tuvieron”, afirmó.
La apertura de la nueva base representa una nueva etapa para la compañía, que busca contar con infraestructura adecuada para acompañar el desarrollo de sus actividades y atender de manera más cercana los requerimientos de sus clientes en la cuenca neuquina.
Equipos para dosificar productos químicos en pozos y plantas
Uno de los aspectos centrales de la operación de Dosisur es el desarrollo y la provisión de equipos de dosificación de productos químicos utilizados en distintas etapas de la industria hidrocarburífera. Estas soluciones permiten responder a necesidades específicas del tratamiento del gas y el petróleo, tanto en pozos como en instalaciones de superficie.
Nicolás Pal, jefe de Operaciones y Proyectos de Dosisur, explicó que los equipos se adaptan a las condiciones de cada operación. “Son equipos de dosificación de químicos, se utilizan en casi todas las etapas de la industria, en plantas, en pozos, siempre según la necesidad que tengan para tratar el gas y el petróleo”, detalló.
Entre sus aplicaciones se encuentra la dosificación de productos para inhibir la corrosión y proteger las instalaciones. La elección del producto depende de las características del gas o del petróleo y de las necesidades de cada yacimiento.
“Pueden utilizarse para inhibir la corrosión. Esto depende mucho del tipo de gas y del tipo de petróleo que tengan, pero los pueden usar para cuidar las facilidades, para que no se les dañe algún caño, por ejemplo, o para aumentar la productividad de un pozo”, explicó Pal.
La variedad de soluciones contempla diferentes condiciones de operación, desde presiones altas o bajas hasta caudales pequeños o elevados. Además, los equipos deben soportar condiciones ambientales exigentes, como frío, calor, viento y nieve.
La capacidad de adaptar los sistemas a cada requerimiento operativo constituye uno de los ejes de la propuesta tecnológica de la empresa para atender a sus clientes en la cuenca neuquina.
Dosificación con energía solar: autonomía en zonas sin red eléctrica
Entre las soluciones que Dosisur presentó en sus nuevas instalaciones se encuentran equipos de dosificación alimentados mediante energía solar, destinados especialmente a operaciones ubicadas en lugares donde no existe conexión a la red eléctrica.
“Los utilizan mucho en situaciones donde no hay energía eléctrica, donde no tienen red. Entonces les damos la facilidad a los clientes de que lleguen, pongan un equipo y ya lo tengan directamente para andar”, señaló el jefe de Operaciones y Proyectos.
Estos sistemas incorporan paneles solares y baterías para garantizar el funcionamiento de los equipos en condiciones variables de disponibilidad energética. Según Pal, la autonomía prevista permite afrontar períodos con menor radiación solar.
“Hoy en día, si está nublado, no es una limitación. Hemos comprobado que los equipos se cargan incluso con días nublados, pero siempre estipulamos que tengan una autonomía de unos cuatro días aproximadamente”, indicó.
El directivo agregó que esa autonomía puede ampliarse mediante un incremento de la capacidad de los paneles solares y de las baterías.
La incorporación de estas soluciones permite atender necesidades operativas en ubicaciones remotas, donde la disponibilidad de energía constituye un condicionante para instalar equipamiento. En ese escenario, la dosificación autónoma puede facilitar la implementación de tratamientos químicos sin depender de una conexión eléctrica convencional.
El desafío de instalarse en un parque industrial
La mudanza a una base propia también implicó reorganizar la logística y adaptar la dinámica de trabajo de los empleados. Damián Prola, socio de Dosisur, explicó que uno de los principales desafíos fue compatibilizar la nueva ubicación con el traslado cotidiano de un equipo que, en muchos casos, llevaba más de una década trabajando con la empresa.
“Eso fue uno de los desafíos porque, por supuesto, la gente tenía ya más de 10 años trabajando con nosotros y venir de Neuquén acá es una distancia considerable, con lo cual hubo que reordenar un poco la logística”, explicó.
Para resolverlo, la compañía debió realizar inversiones adicionales en movilidad. “Demandó alguna compra de vehículos para poder tener una logística privada o interna, sin complicarle demasiado la vida a los funcionarios”, agregó.
Según Prola, la adaptación se concretó satisfactoriamente y permitió consolidar un espacio de trabajo con mejores condiciones para organizar las tareas y los procesos productivos.
“Hoy tenemos un lugar de trabajo que la verdad que es muy agradable, iluminado, hay muy buen clima de trabajo, así que creo que lo logramos”, sostuvo.
El empresario también destacó las diferencias entre operar desde un parque industrial y hacerlo en un establecimiento ubicado directamente sobre una calle, especialmente por las posibilidades de organización y control de los procesos.
“Cuando uno empieza a trabajar en una base prolija, ordenada, donde puede mantener los insumos limpios, se pueden armar equipos con todas las mediciones de calidad que tienen que tener, realmente enseguida se ven los beneficios”, afirmó.
En ese sentido, consideró que las ventajas operativas compensan los costos adicionales que implica instalarse en un predio industrial. “Los costos que uno paga son muy inferiores a los beneficios”, resumió.
Una dotación de hasta 18 personas en Neuquén
La nueva base cuenta actualmente con una dotación de entre 16 y 18 personas, incluidos algunos trabajadores tercerizados, precisó Prola. A esa estructura se suma la operación de Doivac en Buenos Aires, donde trabajan 88 personas.
El empresario señaló además que la fábrica Doivac cumple 43 años de trayectoria durante 2026, un recorrido que constituye parte de los antecedentes industriales vinculados con el desarrollo de la operación.
La presencia de personal en Neuquén y la infraestructura inaugurada permiten dimensionar el despliegue de la compañía en una región que concentra una creciente demanda de equipamiento y servicios vinculados con la producción de hidrocarburos.
Infraestructura para la cadena de valor energética
La inversión se inscribe en un escenario en el que el crecimiento de Vaca Muerta no solo demanda capital destinado directamente a la producción de hidrocarburos, sino también infraestructura, tecnología y servicios especializados para sostener las operaciones.
En ese contexto, la cercanía con los clientes, la capacidad de incorporar equipamiento y la organización de los procesos de trabajo constituyen factores relevantes para los proveedores que buscan consolidar su presencia en el sector.
La nueva base de Dosisur también se suma al desarrollo de Río Neuquén Distrito Industrial, impulsado por Gran Valle Negocios como un espacio para la radicación de empresas industriales, logísticas y de servicios.
La incorporación de nuevas compañías contribuye a ampliar la infraestructura disponible para el entramado productivo de Neuquén, en una región donde la actividad hidrocarburífera genera oportunidades para proveedores de distintos rubros.
Con esta inauguración, Dosisur busca consolidar su presencia en el mercado regional y avanzar en su objetivo de acercar tecnología y soluciones a las empresas que participan del desarrollo de Vaca Muerta.