Por Joaquín Aguirre
El crecimiento de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta amplía la demanda de proveedores especializados capaces de acompañar el ritmo de trabajo de los yacimientos. Entre ellos, el transporte y la disponibilidad de camionetas 4x4 preparadas para ingresar a zonas de operación ocupan un lugar estratégico.
En ese segmento trabaja CASLAR, una empresa que inició sus actividades en 2008 con apenas dos unidades y que actualmente cuenta con una flota cercana a las 70 camionetas, además de infraestructura propia para realizar tareas de mantenimiento.
“La empresa CASLAR inicia en el 2008 con dos unidades. Empezamos con lo que es el alquiler de camionetas para ingreso a yacimiento”, explicó Héctor Nahuel Castillo durante una entrevista con Vaca Muerta News.
El crecimiento de la compañía fue acompañado por inversiones en infraestructura. De aquel primer taller pequeño en Neuquén, la firma pasó a contar con una base en Centenario, donde amplió su capacidad operativa, incorporó un nuevo galpón y sumó equipamiento para atender simultáneamente una mayor cantidad de unidades.
Una flota que creció al ritmo de Vaca Muerta
El 2026 aparece, según Castillo, como uno de los años de mayor actividad para la empresa. Durante el año incorporaron alrededor de 20 camionetas, llevando la flota hasta unas 70 unidades. “Este 2026 ha sido uno de nuestros mejores años. Hemos comprado 20 camionetas más de lo que lleva del año. Estamos superando una flota de más de 65 unidades y realizamos mantenimientos a varias empresas del rubro petrolero”, señaló.
El modelo de negocio combina el alquiler de vehículos con el mantenimiento de unidades pertenecientes a terceros. De esta manera, una compañía puede recurrir a CASLAR tanto para disponer de una camioneta como para resolver el mantenimiento de sus propios vehículos. “Mientras tanto, le podemos alquilar una camioneta. Lo que trabajamos nosotros más que nada es en 4x4 para ingreso a yacimiento”, explicó Castillo.
La lógica detrás del servicio es evitar que una falla mecánica termine impactando en la operación. Por eso, la empresa apunta a garantizar la disponibilidad de las unidades y a contar con vehículos de reemplazo ante eventuales inconvenientes.
“Lo que garantizamos a nuestros clientes es un servicio de continuidad, que puedan continuar en lo que ellos son fuertes”, sostuvo.
Mantenimiento preventivo: anticiparse a la falla
En una industria donde una camioneta puede ser una herramienta indispensable para acceder a un yacimiento, el mantenimiento adquiere características diferentes a las de un vehículo de uso convencional.
CASLAR realiza los servicios cada 10.000 kilómetros, con una revisión integral que incluye frenos, suspensión, tren delantero, sistema eléctrico y diagnóstico electrónico. “El mantenimiento se hace tanto preventivo como correctivo. Trabajamos mucho sobre la prevención”, explicó Castillo.
Y agregó: “Antes de que los testigos de los frenos lleguen a sus límites, ya los cambiamos”.
El objetivo es detectar anticipadamente los componentes que pueden generar una falla y evitar que la unidad quede fuera de servicio. “Esto es un rubro petrolero y mucho más exigente el funcionamiento que tienen las camionetas”, remarcó.
Vehículos preparados para las exigencias del petróleo
Una camioneta destinada a ingresar a un yacimiento debe cumplir requerimientos específicos. Documentación, seguros y elementos de seguridad forman parte de las condiciones necesarias para poder operar. “Principalmente lo que exigen las operadoras es la documentación al día, que contemple lo del seguro para un yacimiento y que contemple las protecciones que tienen que tener las camionetas”, detalló.
También existen diferencias en materia de equipamiento. “El equipamiento que tienen las camionetas por ahí difiere en lo que es petróleo y gas. Tiene que tener otras protecciones”, señaló Castillo, quien mencionó además elementos como matafuegos y seguros específicos para la actividad petrolera.
La especialización es, justamente, uno de los factores que la empresa considera centrales. CASLAR no apunta al alquiler turístico ni a otros segmentos: concentra su actividad en petróleo y minería.
Alquiler como alternativa para las empresas
Otro de los cambios que Castillo observa en el sector es la consolidación del alquiler como alternativa a la compra de vehículos.
Según explicó, las empresas pueden reducir el capital inmovilizado y delegar parte de las tareas de mantenimiento en un proveedor especializado.
“Es mucho menor el capital que se maneja. No es el capital de comprar una camioneta con un alquiler, es muchísimo menor”, sostuvo.
Los contratos suelen extenderse entre tres y seis meses, aunque el servicio puede comenzar desde una semana. En muchos casos, la continuidad se produce cuando una obra termina y la unidad pasa a otra operación.
Para Castillo, ese modelo también permite aprovechar la experiencia acumulada en mantenimiento preventivo: “Al trabajar nosotros con nuestra experiencia en el mantenimiento preventivo, hay muchas facilidades para que la camioneta no se rompa. Ya prevemos los daños antes de que ocurran”.
Nuevas inversiones ante el crecimiento
Las perspectivas de expansión de Vaca Muerta también están detrás de las nuevas inversiones de CASLAR. La empresa amplió su infraestructura y construyó un nuevo galpón de mayores dimensiones.
Además, incorporó autoelevadores y proyecta sumar cuatro unidades más para poder trabajar sobre varias camionetas en simultáneo. “Esperamos un gran crecimiento. Este año hemos trabajado muy bien. Han ingresado mucho más vehículos, mucho más camionetas que otros años”, afirmó Castillo.
La empresa proyecta incluso un incremento de entre 20% y 30% en su producción de servicios, en un escenario marcado por una mayor actividad petrolera y nuevas inversiones en infraestructura.